miércoles 23 de septiembre de 2009

UN ARTÍCULO INTERESANTE.


Aplicable a quialquier teoria.

sábado 12 de septiembre de 2009

EL PRODUCTO


El producto: perfil, personas, programas, idoneidad, rendimiento

También en las estrategias políticas hablamos de un producto que hay que comercializar y ofrecer en el mercado electoral. Esto vale también para estrategias que no se orientan específicamente hacia el día de las elecciones, sino que más bien apuntan a la ejecución de medidas políticas.
El producto consta de varios componentes que pueden tener un peso distinto según el tipo de estrategia a planear o según el ámbito cultural. Para un partido, un grupo político o una persona, el producto que compite con otros productos se compone de:
Perfil
Personas
Programa
Producto
Idoneidad Rendimiento
* Perfil
El perfil corresponde, en muchos casos, a la imagen de una organización o de una persona. Aquí se describen ciertas características típicas que el público percibe y que se consideran importantes.
* Personas
Las personas juegan un papel importante en la descripción del producto. No obstante, eso depende también del respectivo área cultural o del respectivo proceso electoral. Así, por ejemplo, la elección directa frente al proceso electoral por listas con representación proporcional lleva a un mayor énfasis de la persona al formar el producto. También en las estrategias que no apuntan a elecciones, sino a ejecutar políticas, las figuras emblemáticas suelen ser decisivas para generar confianza en las medidas deseadas.
* Programa
El producto está muy determinado por el programa político (ideario, programa electoral) de una organización política o de un candidato o por el programa de medidas.
* Idoneidad
Al diseñar el producto hay que brindarle mucha atención a la idoneidad atribuida, pues, en efecto, no basta tener un buen programa y también buenos candidatos si se duda de que el respectivo grupo político esté en condiciones de convertir los programas en política práctica.
* Rendimiento
Si aquí se habla de rendimiento, no se habla de los rendimientos futuros, sino de los
pasados del grupo político o del candidato. Este rendimiento logrado en el pasado también es parte del producto, pero a menudo las organizaciones políticas sobrestiman su efecto; puede utilizarse como un factor de imagen que aumente la idoneidad.
El producto de un partido político, de una organización o de un candidato consta, pues, de cinco componentes que más tarde deberán ser juzgados y evaluados en el respectivo mercado. Al juzgar el producto, el papel decisivo lo juega el provecho que los posibles electores, compradores o favorecedores puedan obtener de él. El producto genera apoyo o rechazo, alienta a los electores a elegir o a rechazar al partido o al candidato, despierta simpatía u odio por gobiernos, alcaldes, administraciones o también por sindicatos, iglesias, etc.
A esta altura, quizá ya se evidencie lo que para las ulteriores decisiones estratégicas es
tan importante, es decir, que un producto así definido nunca generará las mismas reacciones en todo el mercado, sino que será juzgado en forma distinta en determinados segmentos del mismo.

viernes 14 de agosto de 2009

Otro Desatino

Miro con curiosidad gatuna la documentación que el equipo de gobierno nos aporta en las comisiones informativas. Pienso: ¿en que nuevo “embolao” nos estarán metiendo?. Como comprenderán, en el mes de agosto, un diecisiete, con el calor, y como esta el pueblo, no debe ser nada importante lo que estos señores (por así llamarlos) nos llevan a votación plenaria; ó por el contrario nos la meten “dobla” y nos colocan un muerto. Y es que debe ser que soy más listo que el hambre, como diría Pérez Reverte, o que me las huelo a distancia, que ¡plas!, una nueva irregularidad presupuestaria. La economía de Salobreña anda más que resentida, yo diría muerta, en “baypas”, en coma profundo, sin embargo actuamos como si esto, en lugar de Salobreña, fuese Jauja. El flamante doctor en temas económicos, diputado provincial por el PP, y concejal de la villa en temas de este calado, nos propone que votemos a favor una modificación presupuestaria que va avalada por un informe negativo del señor interventor y con tintes de delito. Para que se entienda diré que se nos propone, con la que esta cayendo, aceptar el gasto de partidas que ni tan siquiera están presupuestadas, ampliación innecesaria de otras que se han quedado cortas, edición de libros….., y contratación de empresas privadas que amortigüen la ineptitud de los servicios municipales. Pero claro, la propuesta saldrá adelante con el voto de los lumbreras que nos gobiernan a nivel local. Una más para contar y todo a punto de habernos “matao”.
Por mi parte solo queda esperar que nuevos aires se lleven este tufillo rancio que soportamos desde hace tanto en este pueblo, según algunos, sin solución. Yo, en el lugar que este señor ocupa, seria más imaginativo y no tan obtuso. Sanearía un poco la ya endeudada economía y sacaría adelante medidas que reforzaran la estabilidad presupuestaria; claro que eso lo haría yo, y tal vez nadie más.


Un humilde experto en derecho fiscal, y concejal en la oposición, Juan Pozo.

domingo 5 de julio de 2009

La persona Política

Personas

El papel de la persona es muy claro cuando se eligen individualidades, es decir, cuando se elige directamente en el distrito electoral. La oferta personal es, a menudo, decisiva; otros elementos de la formación del producto tienen una importancia secundaria. Pero también en las elecciones por listas, las personas que representan una organización son un componente significativo del producto. Especialmente en procesos políticos y electorales las personas juegan un rol preponderante como entes generadores de confianza. Uno de las principales motivos por los cuales se toma una decisión electoral es la confianza en la capacidad de rendimiento, en la predisposición al rendimiento y en la integridad personal. En las elecciones directas ésto está aún más acentuado que en las elecciones por listas, pero también en éstas la mayoría de los electores quieren ver a una o más personas en quienes puedan confiar. Cuando la política disgusta - lo cual suele significar que no es la política en sí sino la conducta de los políticos la que disgusta - aumenta la importancia del elemento personal del producto de una organización política.
Como en las organizaciones y en los partidos estructurados democráticamente la selección de los candidatos está sometida, la mayoría de las veces, a elecciones internas, suele ser muy poca la influencia de los criterios estratégicos. Esto implica que se debe trabajar con las personas o grupos de personas elegidas en procesos democráticos, independientemente de que mejoren o no las posibilidades del producto en el mercado.
Para juzgar a las personas, se necesitan los siguientes instrumentos:
Grado de conocimiento
Aquí hay que distinguir entre cuánto conoce la población total el área importante para decidir y cuánto conoce un determinado segmento del mercado esta área.
Imagen
La imagen tiene que ver con las cualidades que el público percibe en una persona. Hay que tener en cuenta que el grado en que esta persona es conocida influye mucho en la formación de la imagen y que ésta puede diferir considerablemente en diversos segmentos del mercado.
Un candidato que en una escala de popularidad de -5 (rechazo) a +5 (aprobación) presenta valores alrededor de 0, puede reflejar en su segmento de mercado altos valores positivos y en el segmento de mercado contrincante altos valores negativos. Significa que el candidato cuenta con una alta estima entre su propio electorado. No obstante, este valor también puede reflejar que el candidato no posee un perfil acentuado y aún es relativamente desconocido. Por lo que no basta medir los factores de imagen en su totalidad básica , sino que el análisis debe ampliarse a los diferentes segmentos del mercado.
Un candidato que cuenta con gran simpatía en una gran mayoría de la población, muchas veces hasta es un mal candidato por no tener la suficiente fuerza para aprovechar los altos y difusos índices de simpatía y convertirlos en decisiones electorales.
Aprobación interna
La imagen de la persona en la organización interna es importante para mantener un constante apoyo desde las propias filas y también influye, en forma duradera, en el producto. Aquí hay que responder a preguntas tales como:
¿Tiene la persona todo el apoyo de la organización o los miembros o colaboradores están divididos?
¿Se duda de la confiabilidad?
¿Se duda del éxito con esa persona?
La última pregunta, precisamente, suele llevar a situaciones precarias en la formación de un producto cuando los propios miembros discuten en público si su candidato tiene posibilidades o si es un “perdedor”.

Unos minutos musicales

A mis compañeros, esos que tanto me quieren, ¿ o no?.